miércoles, 24 de marzo de 2010

la malaria







El término malaria (paludismo) proviene del italiano medieval "mala aria" (mal aire), y en castellano se le llama también paludismo, del latín "palus" (pantano). Es una enfermedad producida por parásitos del género Plasmodium. Es la primera en importancia de entre las enfermedades debilitantes, con más de 210 (actualmente) millones de casos cada año en todo el mundo.

El día africano de lucha contra el paludismo se celebra el 25 de abril,[1] ya que es en este continente donde más común es esta enfermedad.

La enfermedad puede ser causada por una o varias de las diferentes especies de Plasmodium: Plasmodium falciparum, Plasmodium vivax, Plasmodium malariae, Plasmodium ovale o Plasmodium knowlesi. Los vectores de esta enfermedad son diversas especies del género Anopheles. Como es sabido, tan sólo las hembras de mosquitos son las que se alimentan de sangre para poder madurar los huevos, y por tanto los machos no pican y no pueden transmitir enfermedades ya que únicamente se alimentan de néctares y jugos vegetales.

La única forma posible de contagio directo entre humanos es que una mujer embarazada lo transmita por vía trasplacentaria al feto. O bien, por la transmisión directa a través de la picadura de un mosquito. También es posible la transmisión por transfusiones sanguíneas de donantes que han padecido la enfermedad.

En regiones donde la malaria es altamente endémica, las personas son tan a menudo infectadas que desarrollan la "inmunidad adquirida", es decir que son portadores más o menos asintomáticos del parásito.

La primera vacuna fue desarrollada por el doctor Manuel Elkin Patarroyo, médico colombiano, y tiene un efectividad de entre un 40% y un 60% en adultos, y en niños un 77%.

las enfermedades tropicales
















Las enfermedades tropicales son enfermedades infecciosas que son prevalentes en regiones tropicales y subtropicales. Las enfermedades son menos prevalentes en climas templados, debido en parte a la ocurrencia de una estación fría que controla la población de insectos al forzarlos a hibernar.[1] Insectos tales como los mosquitos y las moscas son de lejos los portadores de enfermedades o "vectores" más comunes. Estos insectos pueden transportar un parásito, una bacteria o un virus que es infecciosa para los seres humanos y los animales. Frecuentemente, la enfermedad es transmitida por la picadura de un insecto que ocasiona la transmisión del agente infeccioso por medio de intercambio subcutáneo de sangre.

La exploración de selvas tropicales, la deforestación y creciente inmigración y tráfico aéreo internacional ha llevado a una incidencia progresivamente globalizada de tales enfermedades.[2] [3]

campamentos de refuguiados












Los campos de refugiados de la provincia de Tinduf se encuentran en la región del mismo nombre del suroeste de Argelia. Están habitados por refugiados saharauis y fueron llamados con los nombres de las ciudades de Sahara Occidental: El Aaiún, Auserd, Smara y Dajla. Cada campamento es una wilaya que se estructura en núcleos menores de población llamados dahiras. Su población es de varias decenas de miles de habitantes, pero la cifra exacta varía enormemente en función de la fuente.[1] Algunos de sus habitantes llevan más de 30 años en el lugar[2] y los más jóvenes son refugiados de tercera generación.[3]

Las condiciones de vida son duras, no obstante debido al largo periodo de tiempo que la población lleva en la zona se ha conseguido cubrir las necesidades básicas.[4] La educación es gratuita y la mayoría de su población tiene estudios, muchos de ellos avanzados.[cita requerida] Sin embargo, persisten serias preocupaciones sobre la situación de derechos humanos y sobre quien es responsable por sus eventuales violaciones.[5]

La RASD y el Frente Polisario tienen sus bases en estos campamentos. Se encuentran las dependencias de el Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Refugiados y de algunas ONG.

Su capital administrativa es Rabouni, población donde se encuentran los servicios de protocolo, la presidencia, los ministerios y las administraciones de los servicios públicos de la RASD. Para su subsistencia, sin embargo, dependen por completo de de la ayuda externa, en particular del gobierno de Argelia.[6]